Discurso argumentativo

La argumentación es el medio a través del cual expresamos con fundamento nuestras posiciones o puntos de vista sobre las variadas materias que son el objeto de la comunicación, con el propósito de convencer razonadamente o persuadir afectivamente a los receptores acerca de la validez de nuestras posiciones.

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El objetivo fundamental del discurso argumentativo es influir en el receptor para que éste acepte o adhiera a nuestro punto de vista, realice cierta acción, reafirme alguna convicción ya existente, o la modifique, vale decir, la argumentación no es sólo una operación lógica, pues el argumentador siempre quiere actuar sobre las opiniones del otro, quiere obtener alguna acción (física o mental) a partir de su discurso. “El discurso argumentativo tiene por objetivo, influir en el receptor para que éste acepte o adhiera a nuestro punto de vista.”Se emplean para ello fórmulas que procuran convencerlo mediante argumentos (ámbito de la racionalidad y razones) y/o conmoverlo apelando a sus emociones (ámbito de influencia y motivos). El primer componente está presente como predominante, por ejemplo, en el discurso científico; el segundo, a su vez, en el discurso publicitario.

El discurso argumentativo está formado, entonces, por dos componentes:

  • El componente lógico-racional destinado a convencer (apela al intelecto).
  • El componente retórico-afectivo destinado a persuadir (apela a las emociones y la voluntad).

El componente lógico-racional otorga un rol protagónico al lenguaje verbal, ya sea oral o escrito; el componente retórico-afectivo, en cambio, presenta junto con el lenguaje verbal una importante presencia del lenguaje no verbal ya en sus aspectos kinésicos (una sonrisa o una mirada), proxémicos (en una argumentación judicial, acercarse al jurado para crear una atmósfera de intimidad y confianza) o icónicos (en el mismo caso anterior, mostrar una fotografía como prueba).

El límite de lo argumentativo está dado por las formas imperativas, como son las órdenes (“¡Cállate!, ¡Es así y punto!”, etc.), o las prohibiciones sin argumento (se prohíbe fumar), pues ante ellas no cabe más que obedecer o acatar. Toda forma de coerción física o de algún otro tipo (social, ética, etc.) también excluye la argumentación. Cuando se obliga por la fuerza no hay discurso posible, así tampoco cuando es el propio discurso el que anula toda discusión, por ejemplo, en el caso de las descalificaciones o amenazas (falacias dirigidas a neutralizar al oponente).

Las características del discurso argumentativo

Carácter polémico

Para que exista la argumentación debe haber un campo problemático o un tema respecto del cual haya diversos puntos de vista. Cuando la posición controversial o discutible se sostiene para defenderla o refutarla se formula una tesis.

La función de la argumentación es, entonces, sostener nuestra opinión (hacerla admisible mediante la apelación al raciocinio de él o los interlocutores y persuadir a otros a que actúen en consecuencia de ella) afirmando una tesis que influya e inste a la acción mental o física, o simplemente a la adhesión del receptor.

A diferencia de una demostración, es decir, la prueba sin ambigüedad basada en reglas de un sistema formalizado para la cual no importa si el auditorio acepta o no los axiomas, la argumentación es un razonamiento que no es enteramente cierto, sino probablemente cierto.

Los principios en que se basa son aquellos que tienen aceptación mayoritaria, o bien, son sostenidos por los especialistas en una materia particular. Los argumentos propiamente tales no son verdaderos ni falsos, sino que probables, es decir, los argumentos con respecto a un tema cualquiera son plausibles mientras no haya demostración de lo contrario.

Carácter dialógico

La argumentación se basa en el intercambio de argumentos para alterar la opinión del receptor a quien debe suponerse como parte de la situación argumentativa. Esto significa que en este diálogo se suponen las posibles objeciones de parte del receptor, aunque no las explicite. No obstante lo anterior, el carácter dialógico del discurso argumentativo, también ocurre en el monólogo, es decir, el diálogo interno en el cual el emisor, por habla o pensamiento, argumenta o delibera sobre la solución que debe dar a una determinada problemática. Hay muchas formas monologales que suponen el diálogo, por ejemplo, si alguien enuncia una negación polémica como: “juro por mis hijos que no he consumido drogas” está poniendo en escena a otro enunciador (real o imaginario) que ha emitido la aserción afirmativa “esta persona ha consumido drogas”.También hay un diálogo supuesto en un texto monologal como el editorial de un periódico. El sujeto siempre argumenta con alguien (“el otro”) para lograr su adhesión. El “otro” puede ser un interlocutor o contrincante presente, ausente, actual, pasado o futuro.

La situación comunicativa argumentativa

La situación comunicativa argumentativa se define básicamente por:

  1. Un tema respecto del cual existen diferentes puntos de vista u opiniones
  2. Una posición o punto de vista que adopta el emisor sobre ese tema.
  3. Razones que dan validez y fundamento a una posición.
  4. Recursos afectivo-retóricos para persuadir o influir sobre el receptor.

situación comunicativa argumentativa

Tipos de situaciones de comunicación argumentativas

El discurso argumentativo se utiliza en múltiples situaciones:

privadasformalesoralesinmediatas
públicasinformalesescritasmediatas / diferidas

Situaciones de carácter inmediato/mediato/diferido

a) Situación inmediata: emisor y receptor están presentes en el mismo acto de comunicación. La modalidad lingüística principal en que esto ocurre es la oral. En el intercambio ambos se influyen mutuamente permitiendo la variación, corrección, aceptación o refutación de las tesis planteadas.

b) Situación mediata: emisor y receptor están presentes, la modalidad lingüística es también oral. Sin embargo, la diferencia está en que las observaciones o contraargumentos del receptor no son inmediatos a la tesis sustentada por el ponente. Este intercambio mediato ocurre, por ejemplo, en una conferencia o panel con audiencia. En primer lugar, el expositor presenta una tesis sobre un tema, posteriormente el auditor por escrito o de modo oral expresa opiniones o preguntas referidas a la tesis.

c) Situación diferida: emisor y receptor no están presentes en el mismo acto de comunicación, la modalidad lingüística es escrita. El emisor está lejano en el tiempo y el espacio con respecto de su receptor-lector. Por ello, la construcción de la argumentación no puede ser mediada por la interacción de ambos, por tanto no pueden influirse en sus posiciones. Hay un intercambio diferido, por ejemplo, cuando leemos en el periódico los argumentos de una autoridad para tomar una decisión.

Etapas y estructura de la argumentación

Estructura de la argumentación

El discurso argumentativo presenta tres etapas o fases:

a) Introducción (se plantea el tema y la tesis),
b) Desarrollo (se exponen los argumentos, razones o premisas que apoyan la tesis).
c) Conclusión (se resume el tema y/o repite la tesis).

 

Tipos de argumentación

Tipos de argumentación

El caso anterior corresponde a una argumentación secuencial, es decir, sigue las etapas señaladas (introducción-desarrollo-conclusión) sin que haya objeciones de parte del interlocutor.

La argumentación secuencial puede ser deductiva (la tesis se presenta en la introducción y luego se proporcionan las bases, garantías y respaldos que sustentan la argumentación) o puede ser inductiva (se proporcionan primero los respaldos, garantías y bases, para luego enunciar la tesis en la conclusión).

Si tenemos en cuenta que la argumentación se realiza como parte de un proceso de interacción comunicativa, en el que los roles de emisor y receptor se alternan, es posible que en algún momento los hablantes estén en desacuerdo con el mensaje emitido y, por ende, se produzca una “disputa”. En este caso, el receptor responderá con un CONTRAARGUMENTO, es decir, con un argumento para refutar el punto de vista y las razones esgrimidas por el emisor. Se establece así una situación dialéctica.

En este otro caso, cuando se incluye la contratesis (o antítesis) y su consiguiente defensa (contraargumentación) se está en presencia de una argumentación dialéctica. Teniendo en cuenta el ejemplo anterior, Ramón pudiera haber objetado: “no organizar es riesgoso” (contratesis). Además podría agregar que tiene antecedentes de los inconvenientes que ha sufrido la familia de Miguel en cada uno de sus viajes (contraargumento que objetaría la garantía presentada por Miguel). La tesis y contratesis se suelen plantear en la introducción; los argumentos y
contraargumentos se entregan en el desarrollo de la argumentación; y la síntesis en la conclusión.

Estructura interna del discurso argumentativo

Estructura interna del discurso argumentativo

La tesis

El diálogo argumentativo se estructura sobre la base de una tesis, ésta es una información propuesta, discutible, no necesariamente verdadera, que se pone en consideración de otros pues se pretende que alcance aceptación general, aunque también puede presentarse una tesis a fin de cuestionarla (contraargumentación). La tesis es una opinión sostenida por alguien y que sirve de punto de partida a la argumentación, es decir, la tesis es el punto de vista.

La tesis se explica y defiende por medio de argumentos. El argumento es un razonamiento que se hace con el propósito de conseguir la aceptación o el rechazo de una tesis propuesta. En cambio, la argumentación es la cadena de argumentos, presentados y discutidos convenientemente, que conducen al mismo propósito.

Finalmente, digamos que la tesis puede ser enunciada al inicio o introducción de la argumentación o al final, en la conclusión. Por ello, las expresiones “tesis”, “opinión” y “conclusión” apuntan al mismo tipo de juicio. Se dice que la conclusión es la “imagenespejo” de la tesis

La base

El primer tipo de argumento que se esgrime en defensa de una tesis es su base. La base es el argumento que sustenta la posibilidad de mi tesis y que responde a la pregunta ¿por qué?, planteada inmediatamente después de la tesis.

La garantía

A su vez, la necesidad o causa de la relación entre la base y la tesis, encuentra su sentido en una garantía, un dato o información que sostiene aquel vínculo. La garantía dice por qué es pertinente esa base para esa tesis, se constituye como una afirmación de valor general no controvertible desde el punto de vista del argumentador.

El respaldo

Está en el fundamento de la pirámide (aunque una argumentación también puede iniciarse con el o los respaldos: planteamiento inductivo). Si la tesis se sostiene sobre la base y ésta sobre la garantía; la garantía a su vez se sustenta en un respaldo, un principio o dato documentado entendido como muy aceptable o fácilmente aceptable.

Marcas que apoyan la estructura interna de la argumentación

El hecho de nombrar o adjetivar es un recurso persuasivo muy útil para hacer compartir cierto punto de vista al interlocutor. Es un apoyo a la estructura interna de la argumentación.

Designaciones

Son aquellas expresiones principalmente sustantivas que expresan palmariamente un punto de vista.

Calificaciones

La calificación de los referentes o temas a discutir también resulta relevante. Estos calificativos revelan el punto de vista (a veces implícito) del argumentador.

Conectores argumentativos

Desde el punto de vista argumentativo, los nexos o conectores causales introducen bases, garantías o respaldos, los consecutivos afirman o concluyen la veracidad o falsedad de una tesis o argumento. Los adversativos implican restricciones de los argumentos del adversario o los propios. Los concesivos indican oposiciones o dificultades que se presentan a un argumento, pero que pueden desde alguna perspectiva superarse, estos son frecuentes en la réplica. Los condicionales buscan establecer vínculos necesarios entre conceptos, tesis y bases, argumento y prueba.

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