Tiempo narrativo

El concepto de tiempo narrativo presenta diferentes planos de estudio: el tiempo referencial histórico, el tiempo de la historia y el tiempo del relato.

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Tipos de tiempo narrativo

a) El tiempo referencial histórico

Es considerado el tiempo que permite contextualizar la obra en un determinado momento histórico, con sus características sociales y culturales que determinan la concepción de mundo. Ejemplo:

“Fue en una de esas calles que desde la Avenida del Brasil arrancan hacia Errázuriz;
una calle silenciosa, de altos edificios. Arquitectura abigarrada y señorial de 1900. A
través de las ventanas, apenas caen las primeras sombras, se advierten interiores
confortables, en cuya placidez flotan grandes pantallas rojas y amarillas. Gringos
presurosos, damas muy prendidas, criados de albos delantales transitan la calle. Tanta
quietud le hacía a uno preguntarse con extrañeza: ¿Qué hace en este sitio el “Bar
Kiel”? ¿Su clientela está formada por gentes de esta calle? Preguntas ociosas para
quien sepa que Valparaíso, si en cualquier parte dispone de bebida, también en
cualquier parte dispone de bebedor”.

Salvador Reyes, Valparaíso puerto de nostalgia (fragmento).

b) El tiempo de la historia

Es el conjunto de acciones consideradas en su sucesión cronológica, tal como se ordenan naturalmente en la realidad referencial.

c) El tiempo del relato

Es la disposición artística de los acontecimientos según la finalidad del narrador, tal y como aparecen en la narración. Orden que no siempre coincide con la presentación cronológica de la historia. Se pueden relatar los hechos en su sucesión cronológica lineal, en forma discontinua o en retrospectiva. Diferentes tiempos narrativos, que son:

  • Narración “ab ovo”: (lat. desde el huevo) significa que el relato comienza en el
    momento del inicio cronológico de la historia. La narración “ab ovo” sigue linealmente
    la secuencia narrativa desde el principio hasta su desenlace. Ejemplo:

    “Pues sepa vuestra merced, ante todas cosas, que a mí llaman Lázaro de Tormes, hijo
    de Tomé González y de Antona Pérez, naturales de Tejares, aldea de Salamanca. Mi
    nacimiento fue dentro del río Tormes, por la cual causa tomé el sobrenombre, y fue de
    esta manera: Mi padre, que Dios perdone, tenía cargo de proveer una molienda de una
    azeña que está ribera de aquel río, en la cual fue molinero más de quince años y,
    estando mi madre una noche en la azeña, preñada de mí, tomóle el parto y parióme
    allí; de manera que con verdad me puedo decir nacido en el río.”

    Anónimo, El Lazarillo de Tormes (fragmento).

  • Narración “in medias res”: (lat. en medio de la cosa) significa que el relato comienza en un momento ya avanzado de la historia. Desde ahí el narrador avanza o retrocede en la narración. Esta es la disposición narrativa más frecuente en las novelas contemporáneas: hay saltos, tanto al pasado distante como al inmediato, que alteran la linealidad temporal. Ejemplo:
    “Sobre el techo de la casa, recortados contra la luz del amanecer, los jotes semejan un
    par de viejitos acurrucados, vestidos de frac y con las manos en los bolsillos. (…)
    Fue un helado día de julio que Olegario Santana se halló a los jotes en el interior de su
    calichera, cuando eran apenas un par de polluelos feos y enclenques. Por hacerle una
    broma, los calicheros más viejos se los dejaron dentro de una caja de zapatos, como
    regalo de onomástico. Era día de Santa Ana. Él, un poco por seguirles la broma y otro
    tanto llevado por las morriñas de su soledad penitenciaria, se los llevó a su casa.
    Primero les hizo un nido en el patio y comenzó a darles de comer con la mano. A
    contar por su exiguo plumaje, las crías no tendrían entonces más de dos meses de
    vida. Después, ya un tanto creciditas, las instaló en el techo,…”

    Hernán Rivera Letelier, Santa María de las flores negras (fragmento).

  • Narración “in extremas res”: (lat. en el extremo de la cosa) significa que el relato
    comienza por el final de la historia y desde ese momento hay una mirada retrospectiva que retoma la situación con la que comienza el relato y que implica sucesivos cambios temporales. Ejemplo:

    “Bastará decir que soy Juan Pablo Castel, el pintor que mató a María Iribarne; supongo que
    el proceso está en el recuerdo de todos y que no se necesitan mayores explicaciones sobre
    mi persona.
    Aunque ni el diablo sabe qué es lo que ha de recordar la gente, ni por qué. En realidad,
    siempre he pensado que no hay memoria colectiva, lo que quizá sea una forma de defensa
    de la especie humana. La frase “todo tiempo pasado fue mejor” no indica que antes
    sucedieran menos cosas malas, sino que – felizmente – la gente las echa en el olvido.”

    Ernesto Sábato, El túnel (fragmento).

    En esta novela, el personaje, recluido en un presidio, comienza el relato de su crimen remontándose a su génesis.

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